Porno latinas morenas, calientes y putas. Videos porno gratis latinas morenas. Galerias fotos porno morenas latinas. Peliculas latinas xxx. Chicas calientes videochat
ZONA
P
R
I
V
A
D
A
ZONA PRIVADA te ofrece mas de 10.000 videos completos porno gay. Los mejores actores porno y mas deseados
 
 
SEXO XXX LATINAS CALIENTES   Galerias fotos mujeres latinas solas desnudas masturbandose con dildos, follando con sementales y penetraciones anales   Videos xxx gratis latinas sexo caliente mujeres guapas, viciosas y exoticas con tetas grandes y redondas, culazos para que las follen y todo el morbo latino   Peliculas xx latinas en alta definicion   Maduras latinas llenas de vivio haciendo cubana y mamando pollas   Galerias fotos latinas brasileñas, argentinas, cubanas, venezolanas, colombianas etc   Modelos pornostars latinas sexo hardcore... las bellezas mas putas follando a tope   Chicas latinas amateur con webcams emitiendo en vivo   Latinas mirenas, mulatas, negras con el coño humedo y caliente para que te corras de gusto   Latinas jovencitas virgenes folladas por sementales   
 
RELATOS ERÓTICO
El sheriff y la chica latina

Julieta era una latina muy hermosa. Bella por dónde se la mirara. Buen físico, buenas curvas, buen culo, buenas tetas. Tenía todo para ser sexualmente feliz. Menos una cosa, la documentación necesaria para vivir en los Estados Unidos de América. Había atravesado ilegalmente la frontera unos días atrás y se dirigía hacia el estado de Texas, ya que en un pueblito de ese estado vivía una prima suya que podría darle alojamiento y ayudarla hasta que encontrara un empleo. Pese a que para los EE.UU. era simplemente una inmigrante ilegal, la latina conducía una linda camioneta 4 x 4, única posesión que le había quedado de un fallido matrimonio en México.

Iba a muy alta velocidad por la carretera, escuchando música y disfrutando del paisaje cuando ve que el vehículo del sheriff se pone detrás de ella y comienza a hacerle luces. Ella mira el retrovisor extrañada y continúa conduciendo pensando que no es a ella a quien están llamando. Pasado un tiempo, el vehículo del sheriff continúa detrás del de ella y empieza a tocarle bocina. Ella va deteniendo la marcha y se estaciona a un costado de la ruta. La camioneta del sheriff también se detiene. El sheriff se baja y se acerca hacia su auto.

Era un tipo de más de 50 de años. Robusto, regordete. Usaba unos extravagantes lentes, un típico sombrero texano y era calvo casi completamente. Era el famosísimo sheriff Jackson. Rusell Jackson. Una leyenda por estas partes del país. Un hombre temido por los maleantes y respetado por sus colegas. Perfecto, impoluto, pero que como todo ser humano tenía al menos una debilidad, el sexo. Y dentro del sexo tenía preferencia por las morochas.

Sheriff: -“Documentos señorita. Suyos y del vehículo”.

La Latina empezó a dudar. Se puso nerviosa, roja de los nervios y el sheriff empezó a sospechar que algo raro estaba ocurriendo. En un primer momento, tal vez distraído por su belleza no pensó en que se tratara de una inmigrante ilegal, sino que el sheriff pensó que podría traer algo escondido en el auto, drogas, armas ilegales o algo así.

Cuando La Latina sin saber muy bien que iba a decir intentó excusarse por la documentación que no tenía, el sheriff le dijo: -“Discúlpeme pero voy a tener que revisar la camioneta”. Sin pedirle los papeles de la misma, ni de ella personales.

La invitó cordialmente a bajar del vehículo. Le hizo abrir la puerta trasera y las dos puertas laterales de atrás. Echó un vistazo y no encontró nada irregular.

Sheriff: -“¿Lleva drogas o algo ilegal Señorita?” “No” contestó ella muy segura de eso. Sheriff: -“El auto parece no esconder nada. Entonces voy a tener que revisarla a usted. Permítame los documentos”. Chica Latina: -“No los tengo”. Sheriff: -“¿Cómo dice?”.Chica Latina: -“Que no los tengo”. Sheriff: -“Esto es muy grave. Gravísimo”. Latina: -“Sí, lo sé”. Sheriff: -“Ponga las manos contra el capot del vehículo”. La Latina así lo hizo sin protestar.

Sheriff: -“Usted me va a tener que disculpar pero siendo usted una indocumentada la voy a tener que revisar más minuciosamente que el procedimiento de rutina”.

La Latina no emitió palabra. Mantenía las manos apoyadas contra el capot.

Sheriff: -“Separe un poco las piernas por favor”. Sheriff: -“Este vestido es muy fácil de desabrochar”.

Le desabrochó el vestido y lo dejó caer dejándola en ropa interior a un costado de la carretera. La Latina se puso aún más nerviosa.

Sheriff: -“Tranquila. Es un procedimiento de control nada más. ¿Cuántos años tienes?”. “22” contestó ella.

Una vez que la Latina estuvo en ropa interior, vestía un delicado conjunto de ropa interior blanca de encaje, el oficial la palpó por todo su cuerpo. Con sus manos recorrió todo el cuerpo de ella. Desde sus pechos, pasando por su culo, hasta su sexo. Palpaba, acariciaba, apretaba. Eso estaba yendo mucho más allá de un control policial. Sin embargo La Latina no se quejaba, dejaba que tocaran su cuerpo, tal vez como una forma de “compensar” su falta de documentación.

Sheriff: -“Quiero ver sus pechos. Pero le aclaro que no es una obligación. Si usted quiere me los muestra y si no quiere no. Usted sabrá lo que quiere o tiene que hacer. La tanguita igualmente se la voy a tener que sacar sí o sí para revisar que no lleve nada escondido “ahí” ”.

El sheriff le dio un instante se prendió un cigarro. La Latina supo lo que debía hacer si quería permanecer en los Estados Unidos y se quitó el sostén quedando sus senos al descubierto. El sheriff se los tocó y se los apretó. “Son muy lindos” le dijo como felicitándola. Cuando se dispuso a bajarle la tanguita. Ella lo interrumpió y le dijo: -“No se moleste, la bombachita yo me la saco solita”. Tomó los finísimos elásticos de los costados y se bajó la tanguita quedando completamente desnuda al lado de la carretera.

Antes de continuar revisándola, el oficial la miró y contempló por un instante. Era realmente muy bella. Verdaderamente hermosa. “¿Puedo tomarte una foto?” le preguntó. Que iba a decir la chica Latina, estaba a merced del Sheriff. “Sí” contestó sin mucha opción. El sheriff se acercó a su camioneta, tomó una cámara, luego se acercó a la mujer y le tomó una foto.

Sheriff: -“Ahora tu belleza quedó inmortalizada para la posteridad. Y mis amigos me creerán esta historia. Volvé a poner las manos contra el capot que voy a terminar de revisarte. Abríme bien el culito así no te duele”. La Latina apoyó las manos y luego se dio vuelta dejando su culito hermoso bien expuesto para el Sheriff, este con sus dos manos le abrió y separó bien las nalgas. Echó un vistazo. Metió dos dedos en la boca de la Latina para ensalivarles y luego derecho al ano. No había nada.

Sheriff: -“Ahora date vueltita que te voy a examinar la conchita”.

La Latina se dio vuelta. El sheriff estaba agachado con su cara a la altura de la vagina de la chica. Esta vez metió tres dedos en el orifico. Nada sospechoso. Aunque disfrutó mucho tocando.

La ropa de la latina estaba desparramaba por todo el pasto y el auto. Estaba desnuda al costado de la carretera. Por suerte muy pocos o casi ningunos autos pasaban. Sin embargo uno pasó y le toca bocina unas cuantas veces. “Que increíble” comentó un joven dentro del auto que se alejaba velozmente a 130 km./h. Sheriff: -“Eso, exhibite un poco como buena putita latina que sos. Que te vean mis compatriotas. Que vean esas hermosas tetas y ese lindo culo que tenés, que seguro tiene esa forma de tanto que lo usaste y de tanto que te tocaron esas tetas”. Otro auto más pasó y también le tocó bocina. Luego durante el resto de la tarde, por suerte para ella no pasaría ningún auto más por esa carretera.

La Latina: -“¿Ya me puedo vestir e ir Sr. Sheriff?” Sheriff: -“No, si bien usted no trae nada ilegal encima. Usted misma no tiene documentos, es decir que usted es una inmigrante ilegal. Y como tal son muy pocos los derechos que tiene. Tiene derecho a tener mi verga en su boca todo el tiempo que necesite hasta sacarle un buen chorro de semen. También tiene derecho a abrir ese culito hermoso y recibir mi pija en él, tiene derecho a que le toque las tetas y el culo hasta que me aburra y también tiene derecho a que esa hermosa conchita que usted tiene sea penetrada una y otra vez por mi pene. Luego de todo eso se podrá ir. Así cuando más temprano empecemos mejor para usted.”. La Latina estaba desnuda. El sheriff la hace arrodillar y ella se imaginó lo que venía. Sacó su verga del pantalón y se la introdujo sin más en la boca.

Sin muchas ganas, Julieta, casi de manera autómata se metió la verga en la boca y comenzó a succionar para un lado y para otro. No era la primera vez que no tenía muchas ganas de chupar una verga y lo hacía igual. A su ex marido le encantaba y muchas veces ella no estaba de ánimo y lo hacía igual. Que le costaba hacerlo una vez más por un buen motivo. Por suerte el sheriff no tardó mucho en acabar. En diez minutos o menos descargó sus líquidos masculinos en ella. No reparó en descargarse en su boca, y lo que no descargó en su boca, lo desparramó por su cuerpo, pechos, cara, etc., por suerte nada me cayó en el pelo pensó Julieta.

Luego de que le hiciera una buena follada el sheriff la hizo acostarse en el capot de la camioneta. La latina no sabía que iba a venir ahora. El sheriff puso su vergota caliente entre sus tetas. Pensó que sería un desperdicio no hacerse una buena paja turca con las tetazas de esta latina. El sheriff se movía arriba de ella, usando para darle placer a su pene, y a sí mismo obviamente los senos latinos. Cada unas tantas bombeadas, sacaba su verga de entre las tetas de la latina y le metía el pene en la boca. Repitió este procedimiento durante un largo rato.

Julieta lo dejaba disfrutar y hacer con sus tetas y su boca. Su cuerpo estaba ahí, pero su mente en otro lugar. Pensando como sería su nueva y mejor vida en los EE.UU… No era el comienzo que había soñado, pero bueno a veces las cosas se dan como se dan.

Mientras ella pensaba, volaba, soñaba, divagaba, el sheriff se entretenía y jugueteaba con sus pechos. Su pene ya estaba rojo, bien erecto, bien caliente y se movía una y otra vez entre sus senos. Con sus manos también le tocaba y jugaba con sus pezones y le movía las tetas. Apretándolas, estrujándolas. Cada tanto le tiraba un “¿Te gusta?” como para hacerle saber quien mandaba en la situación. Julieta asentía con un gesto sin emitir palabra. El sheriff terminó de entrar en calor y descargó una vez más su leche sobre el cuerpo de Julieta. Acabó en el medio de sus tetas. “¿Te gusta la lechita, no?” le dijo. Julieta intentó limpiarse. “No te limpies es un regalito mío” le dijo él.

“¿Ya me puedo ir?” preguntó Julieta aunque intuía que la respuesta sería negativa, pero igualmente lo hizo como una forma de acelerar el trámite. “Obviamente que no” le contestó él. “Recién me eché dos polvos. Fueron buenísimos es cierto, pero todavía tengo más lechita para ti. Aparte al costado de la ruta, creo que hacerle el culito de parado contra el capot de la camioneta a una morocha como vos es un clásico y no hay que romper con las tradiciones”.

El sheriff descansó un rato. Por las dudas le aclaró “Ni pienses en vestirte, y si llega a pasar un auto, exhibite bien y saluda cuando te toquen bocina. Que te vean bien las tetitas y el culito.  Que te disfruten, como vos venís a disfrutar de este país”. Se quedaron los dos por ahí, cerca de la camioneta charlando de trivialidades. El sheriff le preguntó de dónde venía, como era su lugar de origen, su familia, etc. aunque también le hizo algunas preguntas de tenor más sexual, más ofensivas para hacerla sentir una putita, una perrita.

“Bueno, ya estoy para seguir. Manos contra la camioneta por favor”. Julieta obedeció. Puso manos contra la camioneta. Sacó culo y esperó lo que viniera. Fuera lo que fuera. El sheriff fue al ataque. Mientras la penetraba analmente, le besaba el cuello y le decía cosas sucias. Le amasaba las tetas también. Le besuqueaba y chupaba el cuello (esto último algo que Julieta odiaba y detestaba). El sheriff bombeaba y bombeaba duramente. De la indiferencia anterior, Julieta ahora empezó a calentarse. Empezó a disfrutar. El pete y la turca hizo o se dejó casi de manera automática o pensando en otras cosas y lugares, ahora este ratito de pija en su culo comenzó a disfrutarlo y comenzó a gemir también. Lo que encendía y calentaba al sheriff que incrementaba el ritmo y la potencia.

El sheriff comenzó a nalguearla mientras la penetraba. Y ella gemía más y más fuerte. Se le entrecortaba la respiración. El sheriff con una mano la nalgueaba y con la otra le agarraba las dos tetas. Julieta gemía. Y también comenzó a moverse con intensidad. Ya no sólo recibía pija, sino que se movía hacia atrás acompañaba el tosco movimiento del sheriff, podemos decir que con su cuerpo iba en busca de su pija.

Cuando ambos estaban muy arriba en estado de clímax, casi llegando al éxtasis el sheriff acabó, descargando su semen dentro del culo de Julieta y fue la gota que rebalsó el vaso y que hizo a Julieta estallar en un orgasmo. Se corrió como nunca.

Cuando el sheriff satisfizo todas sus ganas sexuales recién la dejó vestirse, pero agarró y se llevó la tanguita de recuerdo, “Para mi colección” le dijo. Ella se puso los zapatos, el vestido que llevaba y el corpiño. “Una zorra como vos no necesita bombacha” le dijo el sheriff. “Ustedes son tan putas que se la sacan y la pierden muy rápido”.

Él se subió a su vehículo de y se fue.

Ella siguió su viaje.

VideoChat
Películas Porno
Videos
Escorts/Relax
HOME
LATINAS MORENAS VIDEOS XXX GRATIS LATINAS PELÍCULAS PORNO LATINAS
MODELOS PORNOSTARS  VIDEOS PORNO HETERO HD  GALERÍAS FOTOS PORNO
ACCEDE A LA MAYOR RED PORNO EN ESPAÑOL Y DISFRUTA DEL MEJOR SEXO

Porno latinas chicas jovencitas calientes coños rasurados y grandes tetas. Latinas coños peludos y grandes vulvas. Videos gratis sexo l